Hace 8 años

Truncated Trunk

«Truncated Trunk» es el nombre de la obra ganadora del really show «School Of Saatchi (BBC 2), 2009» que acabo de terminar de ver. Su autora, Eugenie Scrase, con apenas 20 años, fue la artista elegida por el propio Charles Saatchi para participar en su exposición en el museo Hermitage de San Petersburgo.

Eugenie Scrase, ganadora del reallity junto a su obra «Truncated Trunk»

No quiero hablar demasiado de la superficialidad que supone hacer un concurso de arte contemporaneo (a medio camino entre la Factory de Warhol y Gran Hermano), ya hablé sobre ello en un post anterior. De lo que me gustaría hablar es de los artistas finalistas en sí, y de si la obra de Eugenie Scrase merecía ganar.

Suki Chan, Matt Clark, Eugenie Scrase, Saad Qureshi, Ben Lowe, Samuel Zealy

En primer lugar hablemos de Saad Qureshi, un joven artista de origen indio que dedica todas sus obras a reflexionar sobre sus orígenes culturales. Personalmente, me aburren tremendamente los artistas que se limitan a explotar sus diferencias sociales o culturales; una cosa es la multiculturalidad o las reflexiones diaspóricas, y otra la discriminación positiva. En el programa, Qureshi demuestra ser un artista pretencioso y pedante, con ideas formales interesantes, pero sin un discurso diferente que aportar.

Otra participante que complementa la pluralidad racial que la corrección política de un programa de este tipo necesita, es Suki Chan. Chan era una excelente fotógrafa y videoartista cuando llegó al programa, pero a lo largo del mismo comenzó a experimentar con la escultura y la instalación, seguramente condicionada por el gusto artístico del propio Saatchi. Creo que esto fue un tremendo error, ya que en mi opinion Suki Chan era la artista con mayor potencial poético y conceptual que había en el programa, pero su campo de experimentación estaba claro que era el video. Sus instalaciones no eran ni la sombra de los espectaculares videos que presentó al casting del reallity.

Ben Lowe y Samuel Zealy eran las dos grandes esperanzas para los escépticos de este programa. El primero es un autodidacta, sin ningún tipo de educación artística, lo que en potencia venía a desmontar la esencia de un programa como este. Además su campo artístico es la pintura, medio sin duda impopular en el arte actual. Sin embargo, Lowe demostró ser un pintor mediocre, con excesiva herencia de pintores neo-expresionistas como Francis Bacon. El segundo, Samuel Zealy, realiza instalaciones artísticas con elementos tecnológicos, experimentando con los límites del arte y la ciencia. Pero las obras de Zealy rara vez llegan a funcionar como deben, y el artista dedica más tiempo a conseguir que sus obras funcionen que a pensar algo interesante que transmitir con ellas.

Matt Clark, transportista de obras de arte que crea las suyas propias en su tiempo libre, quedó segundo en el concurso y fue invitado por Saatchi a participar en otra exposición en su galeria. Clark crea completas experiencias sensoriales, universos lynchianos en los cuales introduce al espectador aislandole de su realidad. Para el capitulo final, Clark construyó una caravana de madera a escala real, y por dentro la decoró para poder transmitir la biografía de un personaje inventado por él mismo. La obra era interesante y sorprendente, pero quizás tenía una narrativa demasiado compleja.

Por último llegamos a la ganadora. Eugenie Scrase es una jovencísima artista que desde el primer momento desconcertó al jurado con sus irónicos y absurdos ready-mades. Es una artista de clara herencia duchampiana, y cuesta decidir si su obra es buena o una estafa. La obra con la que ganó el concurso, Truncated Trunk, es un objeto encontrado. Caminando por la calle, Scrase encontró una rama que al caer, había quedado azarosamente encajada en una reja. La ironía poética de la imagen entusiasmó a la artista, quien sin pensarselo dos veces habló con el dueño de la reja hasta convencerle para que se le vendiera. Dentro del las paredes del cubo blanco de la galería Saatchi, la visión del espectador se metamorfosea. Una reja rota y un tronco clavado en ella, deja de ser una escena cotidiana y minimamente curiosa para convertirse en obra de arte ante la cual reflexionar. En relación con las obras de sus compañeros, la obra de Scrase era sin duda la más clara, sencilla, poetica e impactante. Cualidades que sin duda fueron las que convencieron a Saatchi en su elección. Debo reconocer que a pesar de mis reticencias al programa, la figura de Eugenie Scrase me fascinó desde el primer momento. Su actitud melancólica, traviesa e infantil, sus obras absurdas y tremendamente ingeniosas a la vez, y la ambigua sensación que producen de irónica burla al mundo del arte y al mismo tiempo de perfecta simpleza. Estoy convencido que con el tiempo, Eugenie Scrase puede convertirse en una gran artista.

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.