Hace 8 años

Pero, ¿eso es Arte?

El otro día me encontré con la incomoda situación de tener que justificar y defender el arte contemporaneo delante de unos colegas historiadores del arte. Dentro de la conversación iniciada tras ver la exposición de Wilfredo Prieto del CA2M pude oir comentarios que nunca habrá esperado de personas supuestamente iniciadas en el mundo del Arte, como «esto lo hago yo», «menuda mierda» o «menos gastar dinero en tonterías y más en hospitales». Esto evidencia que es obvio que existe un gran problema respeto a la comprensión del arte contemporaneo y su función social. Puede parecer un tema sin importancia, pero me parece preocupante que nuestra sociedad no se reconozca en las obras que los artistas visuales están creando para todos. Sin duda una de las causas del problema es la carencia en el sistema educativo de un sistema útil de alfabetización visual, vivimos en una sociedad de absoluta hegemonía visual, rodeados de imagenes, sin embargo nadie nos enseña a entenderlas, a juzgarlas, a pensarlas. Una de nuestras funciones sociales como historiadores del arte está justamente en educar y mostrar a la gente por qué el arte contemporaneo es necesario y en que sentido trabaja para mejorar la sociedad.

Pero no nos engañemos, si queremos cambiar la situación, debemos comenzar con un «mea culpa» (como hace Juan Antonio Ramirez en su magnífico libro «Historia y Crítica del Arte: Fallas (y Fallos)», debemos ser conscientes de que gran parte del desprestigio actual que tiene el arte contemporaneo lo hemos construido desde el propio sistema. Precisamente hace unos días me encontraba en esferapublica.org este video sobre un reality show denominado «La escuela de Saatchi” en el cual el millonario y adicto al arte contemporáneo Charles Saatchi mezcla el mundo del arte con el de gran hermano u operación triunfo. Actos como este son los que desprestigian y cuestionan la autenticidad del mundo del Arte.

Dejo para terminar unas reflexiones que escribí al respecto de esta cuestión hace cosa de un año en otro blog:

Reflexiones sobre el arte contemporaneo

¿Qué es el arte?

Arte es todo aquello que se encuentra en un museo. Esto parece una definición simplista y dogmática, pero no es así, el arte es aquello que nosotros como sociedad decidimos seleccionar como representativo por su valor histórico, estético, conceptual o intelectual. El problema es cuando pensamos que los que seleccionan son un olimpo de dioses en posesión del «buen gusto», pero esto no es cierto, la gran mayoría de los museos son públicos, y lo creamos o no, el ministerio de cultura es quien gestiona el patrimonio museístico, y os puedo asegurar que depende del partido político reinante los intereses artísticos en conservación, financiación o adquisición de obras son unos u otros. Por lo tanto arte es todo aquello que los museos seleccionan, pero porque nosotros hemos delegado en ellos esa responsabilidad, porque en el fondo el patrimonio nos representa a TODOS.

¿Entonces todo el arte de los museos es bueno?

Por supuesto que no, tenemos todo el derecho de opinar y juzgar con sentido crítico si una obra nos parece buena o no, si un autor nos convence o no, pero no podemos negarle su condición artística. Pondré un ejemplo, a una persona que dedica todo su tiempo a escribir novelas, no tenemos ningún problema en llamarle escritor, aunque nunca haya conseguido publicar nada o lo que haya publicado nos parezca malísimo. ¿Cuantos libros se editan cada mes?, ¿Son todos buenos? por supuesto que no, pero no les negamos la condición de libros ni de escritores, son MALOS escritores escribiendo MALOS libros. Un artísta no deja de ser una persona que reflexiona y se expresa (al igual que un escritor) pero en formato plástico. Los hay buenos y malos, pero no podemos decir que no son artístas simplemente porque no nos guste o no les entendamos.

¿Entonces todo el mundo puede ser artista?

SI!! El concepto elitista del artista, no está tan presente en los ambientes artísticos como en la sociedad desinformada. A lo largo del siglo XX existió un largo camino de desmitificación de la figura del artista, por parte de artistas como Duchamp, Warhol o Beuys quien llegó a afirmar directamente que «todo el mundo es un artista». Otros artistas como Picasso o más en profundidad Dubuffet comenzaron a interesarse por el denominado «art brut» o «arte marginal», es decir, por artistas sin formación de ningún tipo, ajenos a los círculos culturales, que eran capaz aun así de crear obras interesantes. Esta tendencia continúa, y ahora mismo hay una exposición en el Reina Sofía (museo NACIONAL de arte contemporaneo) sobre un artista marginal, Martín Ramírez, un pintor autodidacta mexicano que pasó gran parte de su vida encerrado en un psiquiátrico. Como veis no existe tal elitismo ni concepto de artista como genio casi divino. Un artista es solo alguien que reflexiona y crea algo que otro alguien considera interesante, nada más, es una profesión más.

Pero es que hay obras que podría haber pintado un niño pequeño

El arte ha sufrido un proceso de intelectualización desde el siglo XV. En el renacimiento, los artistas querían que su profesión fuera reconocida como un arte liberal, defendían que un artista trabajaba con la cabeza y no tanto con la mano, en otras palabras, revindicaban su posición de intelectuales, no de artesanos. Es por lo tanto absurdo valorar las obras de arte por la «pericia técnica» del autor o por la dificultad y el numero de horas que haya empleado, el arte es otra cosa, es una filosofía visual, un manera de expresar un pensamiento de forma gráfica, nada más. Es cierto que el arte contemporaneo se ha vuelto muy metarreferencial, y por lo tanto muy complejo de entender por alguien no iniciado en la historia del arte, pero solamente porque no entendamos un lenguaje no podemos afirmar que lo que se dice no tiene sentido.

Pero es que a veces son cosas tan feas….

El arte no tiene, ni ha tenido nunca nada que ver SOLO con la belleza, no quiero extenderme mucho más, pero a quien le interese que se lea el artículo «sobre la belleza» de Susan Sontag, o el magnifico libro «Historia de la fealdad» de Umberto Eco

¿Cómo pueden pagar tanto dinero por esas obras?

La economía no tiene nada que ver con el arte, y los que nos dedicamos a la historia del arte, o trabajan en museos no deberíamos mezclarnos con el mercado artístico. El mundo de las subastas es un mundo aparte, vivimos en una sociedad capitalista, y como tal, todo es cuestión de oferta y demanda. ¿Os habéis parado a pensar lo que la gente paga por una piedra preciosa?, si lo pensamos bien no es más que un simple mineral, con la única particularidad de que es escaso. Esto mismo ocurre con el arte, la gente paga mucho dinero por la exclusividad, por elitismo, por negocio, etc, etc….cada cual tiene sus motivos, pero que una obra se venda por tantos millones no implica que sea buena o mala, simplemente que alguien ha estado dispuesto a dar ese dinero por ella, no debemos olvidar que el valor económico no lo es todo.

Esto es tan solo una pequeña muestra de las miles de preguntas que me han hecho y a las que nunca me han dejado responder, porque la gente en esto suele tener una opinión muy cerrada, normalmente sin fundamentación, y suelen tener muy claro que dos o tres listos de un museo no pueden decidir lo que SÍ es Arte, pero por supuesto, esta gente si puede decidir sin ningún problema lo que NO lo es.

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.