Hace 4 años

El fin del museo

No hace ni tres meses que hablaba en este blog sobre el incierto futuro de los museos, sobre la necesidad que tienen estas instituciones de renovarse y crear valor en la sociedad contemporánea.

Pero con los datos que se han hecho públicos estos días parece que la situación era más grave incluso de lo que pensaba. Las cuentas del Thyssen registran una perdida de 5,2 millones respecto al año pasado, enorme agujero superado por los 6 millones que ha perdido el El Prado, a pesar de haber hecho la mayor subida en el precio de entrada de su historia. El Reina Sofía no se queda atrás, el propio Manuel Borja-Villel reconoce que el museo “ha tocado fondo”, y Michaux Miranda advierte:

“Ya no somos capaces de hacer más recortes, lo siguiente es apagar la luz. Lo mínimo es mantener lo que hay, así que lo exigible sería mantener”

Evidentemente los museos públicos se están resintiendo por los recortes presupuestarios del ministerio, pero el principal problema es la caída de público. ¿Es la crisis la responsable de que el público no pague seis euros por ver una exposición? Sería fácil llegar a esa conclusión, pero luego miramos los datos de otras industrias culturales, como la del videojuego, y nos sorprendemos antes cifras como las recaudadas por el juego Destiny en tan sólo 24 horas, ni más ni menos que 500 millones de dólares.

El problema es por lo tanto más complejo, el público actual no se siente atraído por el museo. Por cada gran exposición mediática como la de “Dali, todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas”, cientos de pequeñas exposiciones pasan inadvertidas. Y si los grandes museos estatales tienen estos problemas ¿qué será en los pequeños museos regionales?

Los museos deben renovarse. Los museos del siglo XXI no pueden seguir siendo la estela de lo que fueron el siglo pasado, hace falta un cambio de paradigma que acerque estas instituciones a las preocupaciones de la sociedad contemporánea. El museo no puede seguir siendo una burbuja aislada histórica y socialmente, la cultura debe mancharse las manos y acercarse a la gente. O no será.

Jorge Dueñas Villamiel

Diseñador digital e historiador del arte. Pensando en imágenes desde 1984.